Este es el apartado fundamental de la empresa, en el que reside su razón de ser.
Bodegas Ullate cultiva sus propias 12 has. de viñedo en Monteagudo, terreno privilegiado para el cultivo de la vid influenciado por el Moncayo (Sistema Ibérico) y por el río Queiles, que hacen que la climatología sea muy extrema, con inviernos muy fríos y veranos cálidos con muy pocas precipitaciones, características muy beneficiosas para el cultivo de la vid, pudiendo obtener así uvas de altísima calidad. Destacando por la calidad y diversidad de sus suelos las fincas San Gregorio, Corral de luna, Monasterio y Ginister, en la cual está ubicada la pequeña pero funcional bodega.
Cuando en 1995 nace la idea en el seno de la familia Ullate Muñoz de elaborar y comercializar sus propios caldos a partir de sus propias viñas, como antiguamente habían hecho sus abuelos, y conseguir el objetivo de producir vinos originales, de alta gama y calidad sobresaliente, ven claro el camino a seguir, que se divide en dos pilares básicos:
Llevar a cabo una formación lo más completa posible tanto en viticultura como en enología, aunando los conocimientos adquiridos a los heredados de sus ancestros.
Y sobre todo adecuar las viñas para conseguir la máxima calidad posible en sus frutos, partiendo de esta premisa para conseguir la máxima calidad posible en sus vinos. Para esto, primero se transforman todas las viñas en espaldera para una mejor aireación de los racimos y escapar de los efectos de las heladas tardías en primavera y sus desastrosas consecuencias para la calidad de las uvas.